Glenn Gould

Buenos días

Habíamos terminado la feria del libro en Chicago (BEA Book Expo América), cuando decidimos con mi hermano Guillermo ir a Toronto y Quebec.

En esa época, poco sabia del pianista más importante del siglo XX, Glenn Gould (Toronto 1932 – 1982 Toronto), fue mi amiga Marta Soto Ratti quien primero me habló de él, y luego me regaló un hermoso libros de fotografías A Life in Pictures Glenn Gould con un prefacio de Yo-Yo Ma e introducción de Tim Page, de la editorial canadiense Doubleday.

Óleo de Marta Ratti

Aún me queda pendiente visitar su estudio de grabación en Toronto, donde en un pequeño salón se puede ver su piano (no será su amado CD 318 pero si un Steinway & Son) y su silla mientras se escucha una grabación de las Variaciones Goldberg, (no sé cuál de sus dos famosas versiones, si la rápida grabada en 1955 o la lenta de 1981) y afuera un bronce con la figura de Glenn sentado en un banco del parque.

Quiero recomendar cuatro libros, “El Malogrado” de Thomas Bernhard (Holand 1931 – 1989 Austria) de la editorial Alfaguara, “Glenn Gould Cartas Escogidas” de John P.L. Roberts, presidente de la Glenn Gould Foundation y Ghyslaine Guertin editorial Global Rhythm , “Conversaciones con Glenn Gould” de Jonathan Cott de la editorial PoliRitmos y «Vida y Arte de Glenn Gould» de Kevin Bazzana de la editorial Turner,

Como desde hace unos años me dedico a estudiar las variaciones al piano, quiero comentar su historia.

Toman su nombre del clavecinista Johann Gottlieb Goldberg, alumno de Bach y primer intérprete de la obra.

Goldberg trabajaba al servicio del conde Hermann Carl von Keyserlingk, embajador ruso en Dresde, y admirador y protector de Bach. El conde padecía de insomnio y, a menudo, llamaba a su clavecinista para que, desde una habitación contigua, tocase para él durante toda la noche.

En uno de sus viajes a Leipzig el conde propuso a Bach que escribiera algunas piezas apropiadas para distraerle.

Bach eligió como tema una zarabanda escrita algunos años antes del libro de Ana Magdalena y le añadió treinta variaciones.

Comienza por el Aria y luego 30 variaciones sobre ese tema.

Es el BWV 988, siglas de Bach-Werke-Verzeichnis (Catálogo de las obras de Bach en alemán), creadas en 1950 por el compositor alemán Wolfgang Schmierder (1901 – 1990)

Volviendo a la silla de Glenn, su padre le recortó las patas, cuando tenía 8 años, para que su profesor el chileno Alberto Guerrero, le enseñara a colgarse del teclado y éste estuviera a la altura de sus ojos. La silla original se conserva en la Biblioteca Nacional de Canadá.

Al llegar a Quebec, nos dirigimos al Château Frontenac a 9,5 km del centro. Quienes saben desde donde partimos (económicamente y socialmente Guillermo y yo), no tendrán dificultades en comprender la pregunta de Guillermo:

– Dormimos en el Castillo?

Y más aún mi consentimiento entusiasta.

El Castillo es un hotel histórico, diseñado por el arq. Bruce Price (1845 – 1903), quien creara el estilo Shingle. El nombre de este estilo significa “teja o tejuela”, un estilo estadounidense que se popularizó con el surgimiento de la escuela de Nueva Inglaterra, mezcla de la influencia inglesa en la arquitectura colonial de los EEUU, el resultado fue una versión adaptada al gusto estadounidense del movimiento Arts and Crafts movimiento asociado a la figura de Williams Morris (1834 – 1896).

El estilo Shingle produjo edificios que transmitían la sensación de volúmenes continuos, que con una envolvente del espacio evitaban crear una “gran masa”. Una tensión visual en la continuidad horizontal y sus espacios interiores.

Bruce Price, miembro de la AIA (American Institute of Architects), trabajaba para la Pennsylvania Railroad, para la cual inventó, patentó y construyó vagones especiales, por lo que no es extraño que se le encarga el diseño del Château Frontenac para el ferrocarril Canadian Pacific Railway (CPR).

En 1893 la compañía abría su hotel gemelo el “Banff Springs” en Alberta, Canadá, dentro del parque nacional Banff.

Volviendo al Castillo de Quebec, mencionar que tiene 611 habitaciones, y su fastuosidad la da su empinado tejado, sus enormes torres circulares y poligonales, gabletes (remate triangular parecido a un frontón) y buhardillas, así como sus altas chimeneas y la fila de falsas almenas (crestas típicas militares del medioevo) por encima de su tercer piso.

En 1953 Alfred Hitchcock (1899 – 1980) dirigió allí la película “Yo confieso”, con Montgomery Clift y Anne Baxter.

En él Franklin D. Roosevelt (New York 1882 – 1945 White House Georgia y Winston Churchill (Palacio de Bienheim 1874 -1965 Londres) se reunieron para tomar decisiones que permitieron a las fuerzas aliadas ganar la Segunda Guerra Mundial.

Siendo un hotel de la compañía ferroviaria de Pennsylvania es inevitable contar la fábula del tren fantasma de la provincia de Saskatchewan en la provincia central de las Praderas Canadienses.

Hace muchos años falleció un maquinista de forma violenta mientras trabajaba en la construcción del recorrido del tren.

Según la fábula, un tren lo atropelló y le cortó la cabeza.

Algunos pobladores locales aseguran ver una luz espectral en las vías del tren. Mientras unos dicen que son las luces normales de los trenes, otros asocian esta luz con la linterna del maquinista asegurando que se pasea por las noches buscando su cabeza.

Onlybook.es/blog

Publicado por

hugoklico

Arquitecto. Argentino/Español. editor. distribuidor de libros ilustrados

2 comentarios en «Glenn Gould»

  1. Huguito, me encantó el escrito sobre GG y las variaciones Goldberg, muy ameno y bien documentado, de lo mejorcito que has escrito. Te felicito

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