Verónica Franco, “puttana de lujo”. Musa de pintores y artistas

El teatro de la vida

Verónica Franco, “reina de las cortesanas”. Musa de pintores y artistas

He leído con sorpresa y admiración la vida de Veronica Franco, impresionado por su duro y difícil entorno, lo comparto:

Su cara era de tez blanca, cabellera rojiza, ojos claros, y formas contundentes, “puttana de lujo”, musa de Tintoretto, ícono de la belleza, culta y refinada e inspiradora de poetas y artistas. Verónica Franco (1546 – 1591 –A-), a los 18 años cansada de las palizas de su marido comienza una camino personal que la lleva en 1566 a ser la “reina de las cortesanas”.

Verónica dijo que estas mujeres tan instruidas como sensuales (y quizás por ello), estaban «condenadas a comer con boca ajena, dormir con ojos ajenos, moverse según los deseos ajenos, corriendo en manifiesto naufragio siempre de las facultades y de la vida». (1)

En 1570 Tintoretto (Jacopo Comin 1518 – 1594 –B) nos la enseña a sus 24 años como un referente de la libertad, una “cortigiane oneste”, que llega a ser la “reina de las cortesanas” (2), el cuadro más conocido de Verónica, es “Retrato de una dama” (1574).

Dama que descubre su seno, posible retrato de Veronica Franco. Óleo de Jacopo Tintoretti. 1570.
Museo del Prado. Madrid

A Tintoretto se le atribuyen los dos únicos retratos que existen de la cortesana (aunque no está verificado que fuera ella la modelo que posó), así como en “Dama que descubre su seno” (1570). Siempre adornada de perlas, era su seña de identidad.

Dice Verónica: “Il mio carissimo amico Tintoretto me pintó con perlas…Te juro que cuando vi mi retrato…me pregunté por un momento si era una pintura o una aparición presentada ante mí por algún truco del diablo. El Maestro Tintoretto se concentra enteramente en métodos de imitación y de superación de la naturaleza…no solo imitando o modelando la figura humana, desnuda o vestida… sino también expresando estados emocionales” (3).

Verónica Franco había nacido en Venecia en 1546, en la Calle dei Franchi, en los confines parroquiales de la Chiesa di Sant´ ´Agnese, su padre era Francesco Maria Franco, un veneciano perteneciente a los «ciudadanos», que hoy llamaríamos clase media, y de Paola Fracassa, una famosa “cortigana onesta” que, al casarse, abandonó su antiguo oficio.

Verónica era la única mujer de 4 hermanos: Girolamo, Orazio y Serafino que tuvo poca suerte al ser capturado por los turcos en 1570.

La muerte temprana de Francesco obligó a Paola a regresar a su antigua y lucrativa profesión. El nombre de Paola fue escrito en el «Catalogo di tutte le principal et piu honorate cortigiane di Venezia» (El catálogo de todas las cortesanas principales y honradas de Venecia) en 1565.

Siempre intentó dar a su hija una vida honorable A tal fin, cuando Verónica sólo contaba dieciséis años, la madre concertó (pagando la dote adecuada) su matrimonio con Paolo Panizza, un médico aficionado al juego y a la bebida que sólo reportó a su joven esposa grandes sufrimientos. (4)

Abandona a su marido, tiene 18 años y está embarazada de su futuro hijo Achille, pero cuyo padre no era Paolo sino un comerciante de Ragusa (Dubrovnik), llamado Jacomo di Baballi, reclama su dote y decide buscar nuevos horizontes en la prostitución. A sus 24 años dio a luz a Enea. Tuvo en total 6 hijos, pero 4 de ellos murieron. (5)

Tras su separación, Verónica regresó junto a su madre, Paola Fracassa, quien acabó por iniciarla en el oficio hasta el punto de que ambas lo ejercieron a la vez.

Así lo demuestra que sus nombres aparezcan en la edición de 1572 de la “Tariffa delle Puttane”, el libro en el que se hallan catalogadas las 215 cortesanas de mayor prestigio de Venecia con sus respectivas tarifas. En este caso, el importe era el mismo para ambas: dos escudos por noche, si bien se dice que, años más tarde, un beso de Verónica se valoraba en quince escudos y en cincuenta una velada completa en su compañía.

Algunas mujeres

Ellas, las meretrices, inspiraban por su belleza a artistas y poetas, cultas y refinadas, amantes del lujo y de los placeres, sabían ser compañeras tanto en la cama como en la mesa.

La belleza del arte renacentista y de sus mujeres, convivía con la lujuria, el carnaval y la peste bubónica.

El poeta Pietro AretinoC– llego a escribir “…Venus, diosa del amor, se ha convertido en mujer de letras”.

Ellas, las meretrices, seleccionaban astutamente a sus amantes, por su condición de clase social, dinero y cultura.

A comienzos del siglo XVI, el famoso periodista patricio veneciano Marin Seruto, registro 11.654 prostitutas en una ciudad de 100.000 personas.

Venecia era un gran puerto y ciudad comercial a la que concurrían muchos hombres solos, la figura femenina, era un ícono de la concordia familiar, donde una familia patricia adecuada a la época debía tener una hija virgen, una esposa y una madre en la esfera privada. Pero en la vida pública eran las meretrices, y especialmente las cortesanas quienes mantenían el mito social de concordia social y política.

La vida real veneciana, convivió el contraste entre la Virgen María y la diosa afrodita “Venus Anadiomena”. Las leyes trataron de regular la vida y las apariencias de las mujeres patricias y las cortesanas acomodadas.

Las meretrices, debían obedecer reglas estrictas, como la prohibición de usar ropas de seda, oro, plata, joyas preciosas o imitaciones, no podían ingresar a las iglesias durante las celebraciones principales

La distinción entre una meretriz y una prostituta de lujo “meretrice sumptuousa o cortigiane honrada” era enorme, las meretrices estaban bajo las leyes venecianas, y su actividad y desplazamientos regulados, pero las cortesanas honradas nunca recibieron una prohibición del senado en el siglo XVI.

“El nacimieno de Venus” de Sandro Botticelli Temple sobre lienzo. 278.5 x 172,5 cm.Galeria degli Uffizi 1485/6

También había en la práctica una diferencia entre las cortesanas que en general vivían en el esplendor aunque recibiendo una educación limitada, (las mujeres venecianas de esa época tenían prohibido asistir a la escuela –de gramática por ejemplo-), y las cortesanas honestas, que eran privilegiadas, ricas, y se les reconocía su capacidad intelectual, tocaban instrumentos, conocían la literatura griega y romana y se mezclaban con pensadores, escritores y artistas de la época. (6)

Una mujer, si su familia tenía recursos solo podía educarse en su casa con lecciones particulares, por lo que el destino de una doncella pobre, era una unión mediocre o el convento.

Algunas de ellas decidieron el duro trabajo de cortesanas.

Para atraer clientes las cortesanas venecianas acudían al “Ponte delle Tette”(puente de las tetas), mostrando sus piernas y sus pechos a los futuros clientes que pasaban en góndolas, y así conseguir llevarlos al burdel, solo podían pasear los sábados.

El Ponte delle Tette se encontraba en San Cassiano, en la zona llamada Carampane.

En 1421 la ciudad de Venecia decidió transformar en casas cerradas un bloque de casas heredadas en 1318 al mote del último descendiente de la rica familia Rampani, de allí que Ca-Rampani toma su nombre.

Las prostitutas venecianas fueron transferidas a las casas Rampani y el nombre más tarde se convirtió en sinónimo de prostituta.

Se cree que las meretrices mostraban sus pechos para demostrar que eran mujeres y  no homosexuales travestidos (ahora con las operaciones de pechos esto no tendría el efecto buscado). La sodomía en el siglo XVI estaba perseguida y castigada, a los sodomitas se los quemaba atados a las columnas de la Piazzetta.

La razón de la ordenanza era alejar a la población masculina de la ola de homosexualidad, tema que se había convertido casi en un problema estatal.

La homosexualidad estaba muy extendida en la Venecia del siglo XVI, tanto que las prostitutas, en 1511, enviaron una súplica al fiscal Antonio Contarini para que hiciera algo al respecto, porque ya no tenían clientes suficientes,

La abundancia de oferta había provocado la crisis económica.

Entre los expedientes de los juicios más famosos, había muchos casos contra homosexuales o por violencia «contra la naturaleza».

Francesco Cercato fue ahorcado por sodomía entre las columnas de la Piazzetta San Marco en 1480, y Francesco Fabrizio, sacerdote y poeta, fue decapitado y quemado en 1545 por su «vicio indescriptible».

El célebre poeta Domenico Venieri, seguidor de Petrarca, y muy amigo de Verónica Franco influyó enormemente en su carrera literaria y patrocinó la publicación de su poemario “Terze Rime” en 1575, que eran poesías sobre su vida, incluyendo aspectos sexuales. Era extraño a la época que una escritora se animara a alejarse de los temas religiosos, y que sumergida en temas seculares, incluyera una temática sexual. Las mujeres debían ser castas y obedientes en la vida real, y en la poesía debían ser reservadas, hermosas sí, pero inalcanzables. Editó también el libro “D´Ardito Cavalier non è Prodezza”.

Otra poetisa cortesana Tulia D´AragonaD– armó también su propia colección de poemas.

Poetas y poetizas

Representacion de la Prudencia. Pintado por Girolamo di Francesco di Mariotto Macchietti (Florencia 1535 – 1592 Ibid).Cercano al circulo manierista encabezado por Giorgio Vasari.

Hubo más clientes famosos en su cama y en su vida. Uno muy importante fue el ilustre humanista francés Michel Eyquem de Montaigne (1533 – 1592 –E-), creador del género conocido en la edad moderna como “ensayo”.

En 1580 recaló en Venecia, cuenta que el 7 de noviembre, cenó con Verónica y recibió como obsequio un pequeño volumen que ella misma había editado bajo el título de “Lettere familiari e diversi” (Cartas íntimas y variadas), en el cual se recogía su correspondencia con diversos personajes de la época y que hoy constituye un testimonio único de los usos y costumbres de la Serenissima República de Venecia del Cinquecento.

En estas cartas así como en algunos de sus “Capitoli” solicitaba a Domenico Venier y a otros para que contribuyan con sus poemas en las colecciones que estaba trabajando. Parte de esta documentación se conserva en la Biblioteca Nazionale Marciana, maravillosa obra de Jacopo SansovinoF-.

Video “Verónica Franco, más fuerte que su destino”

Domenico Venier creó “Ca-´Venier”, el lugar más importante en Venecia donde intelectuales, y hombres de letras se reunían, esto ocurría a mediados del XVI, también lo hacían en la “Accademia della fama” hasta 1561, año de su desaparición. Domenico fue mentor de poetas y escritores, incluidas varias mujeres: Moderata Fonte, (Modesta Pozzo 1555-1592, escribió poesía religiosa y romántica Su obra más conocida es el diálogo “Il merito delle donne” -1600- ). Irene di Spilimbergo (pintora y poetiza, estudio con Tiziano, murió  muy joven 1540-1559), Gaspara Stampa (poetiza 1523-1554), Tullia d’Aragona, (poeta-cortesana, autora y filósofa (1510-1556), Verónica Gambara (1485-1550).

Buscaron caminos alternativos a las formas poéticas “Petrarcas”, encontrando en el madrigal, la oda, la elegía y en la poesía vernácula sus raíces, no solo de poetas elegiacos clásicos (la elegía, como subgénero de la poesía lírica, es un canto de duelo, son poemas de lamentación, funerarios) sino también trovadores provenzales.

Por entonces, Verónica mantenía relaciones con dos sobrinos de Domenico: Marco y Maffeo.

El primero fue, sin duda, el gran amor de su vida, por lo que Maffeo, al verse desplazado por su hermano, no dudó en dedicar a Verónica unos ofensivos versos que circularon libremente por toda Venecia: «Veronica, ver unica puttana» (Verónica, la única y verdadera puta).

No le faltó capacidad literaria a la “puttana” para lejos de darse por ofendida, lo reto públicamente a un duelo poético del que salió vencedora y que la consagró aún más como poetiza.

La romántica historia de amor entre Verónica y Marco, fue la de unos amantes que podrían dar una de las posibles interpretaciones a sus poemas de amor.

Maffeo Venier escribe estos Versos, seleccionados del Capítulo 16:

«Verónica, la única y verdadera puta«

Franca, astuta, voladora, endeble, flácida,

Apestoso, escuálido, escabroso y el más grande sinvergüenza además,

Quién vive entre Castello, Ghetto y la Aduana.

Una mujer reducida a un monstruo hecho de carne humana,

Yeso, tiza, cartón, cuero y tablero de madera,

Un espeluznante fantasma, un ogro costroso,

Un cocodrilo, un hipogrifo, un avestruz, una yegua de rodillas.

Para cantar de todo lo que te pasa,

Tus defectos, tus fallas,

Tomaría cien conceptos,

Miles de plumas y tinteros,

E innumerables poetas,

La perspectiva de puentes y hospitales”.

Link del film “Más fuerte que su destino” (Dangerous Beauty) 1998. 111 minutos. EEUU.

Direccion Marshall Herskovitz.

Catherine McCormack, Rufus Sewell, Jacqueline Bisset, Oliver Platt, Moira Kelly, Fred Ward, Naomi Watts, Jeroen Krabbé.

Musica George Fenton y Fotografía Bojan Bazelli

Verónica, fomentaba las mejores relaciones con sus amistades literarias, y de las otras. Convirtió su hermoso palacio de Santa María Formosa en un ateneo, lugar de reunión de músicos, pintores y nobles y donde, además de gustar de placeres mucho más terrenales, se disfrutaba de conciertos, debates filosóficos y lecturas de poesía y de nuevas obras, así como discusiones filosóficas, y cenas de gala.

Una casa que además de atraer al amor en todas sus formas permitía ser un espacio de reflexión, arte y camaradería. Recibía a nobles, artistas, visitantes de alto rango, incluso a altos prelados, todos aquellos que eran dueños del mundo civil, militar y eclesiástico.

Su gusto poético se acercaba a las elegías de Ovidio (43 a.C.-? –G-), Catulo (87 o 84 a.n.e. – 54 a.n.e. –H-), Propercio (aprox 50 a.n.e. – 15 a.n.e. –I-) y Tíbulo (55 a.n.e. – 19 ó 18 a.n.e. –J-)

Editó “Rime di diversi Eccellentissimi autori nella morte dell´illustre Signore Estor Martinengo  Conde de Malpaga”, patrocinado por Francesco Martinengo.

Su tarea fue elegir poetas como Domenico Venier (1517-1582), gran figura de la academia y de gran prestigio literario, Marco Venier, Orsato Giustinian (¿-1464), Bartolomeo Zacco, Celio Magno, Andrea Menichini, Marco Stecchini, El conocido latinista, traductor y literato Orazio Toscanella (1520-1580), Giovanni Scrittore, Valerio Sali, Antonio Cavassico a los que agregó nueve sonetos de su producción poética. Al ser incluida en este grupo para honrar a Estor, se la reconocía al nivel de esos poetas varones insignes.

Giovanni Scrittore escribe:

Veronica celeste, unica, e vera

Dea tra noi di beltà, di cortesía,

Franca in valor, che indarno altri qui spera,

Benché seguendo lei per dritta via;

Felicemente a la beata spera

Ogni nobile spirito s´invia…

Las “cortigiane oneste” gozaban del privilegio de elegir a sus amantes y Verónica los escogía sistemáticamente en base a su clase social, dinero y cultura, lo que le permitió codearse con los poderes fácticos de la ciudad. No es de extrañar, pues, que en el verano de 1574, cuando Enrique de Valois viajó al Véneto en vísperas de ser coronado rey de Francia, la Señoría de la República veneciana, recurrió a los servicios de la afamada Verónica.

Cuando Enrique de Valois (1551-1589 asesinado –K-) llega a Venecia, ésta acaba de sufrir la derrota que el imperio turco-otomano infligió a la “Serenissima Repubblica” en las islas del Mar Egeo. Enrique ya era rey de Polonia, donde había sido coronado como Henryk Walezy, pero iba a ser un reinado muy breve ya que estaba a punto de ser entronizado como soberano de Francia, al ser el heredero de la casa Valois – Angulema, sería Enrique III.

En la necesidad de congraciarse con el monarca, ya que necesitaban tener protección naval contra los turcos, Venecia declaró once días de celebraciones, organizadas por diversos artistas, entre ellos nuestro amigo Andrea Palladio –L, el compositor y organista Andrea Gabrieli, (1554/57- 1612 –M-), el pintor Paolo Veronese (1528-1588 ) y el amigo de Verónica, Tintoretto.

A pesar que tradicionalmente se lo representaba como un rey afeminado y amanerado, ya que se lo solía ver rodeado de jóvenes vestidos con trajes estrafalarios, pero varios historiadores lo niegan y lo atribuyen a las propagandas divulgada por la Liga y los Hugonotes, y por cortesanos disconformes con los cambios en las costumbres de la corte.

También se decía de él que era estéril y sexualmente ambiguo, tuvo numerosos amantes, a los cuales paseaba por las calles de París con los labios pintados y vestidos de mujer. Organizó torneos con estos amantes, quienes no se privaban de adoptar poses femeninas durante las justas

III

De Doña Verónica Franca

Esto te escribe tu fiel Franca,

dulce, gentil, su valiente amante;

que, lejos de ti, vive miserable.

Ay, lo digo y siempre lo diré nunca

que vivir sin ti es cruel hasta la muerte,

y los placeres son tormentos y problemas para mí.

Las rosas frescas, los lirios y las violetas

culo tiene’ el viento de’ mis cálidos suspiros,

y he visto el sol palidecer lastimosamente;

en mover los ojos en giros llorosos

detener los ríos, y el mar depositó el iris

por la dulce misericordia de mis mártires.

Ay cuantas veces dicen mis dolores

el aura y el movil se van a escuchar

¡Detén esto y déjalo ir!

Inmediatamente después de llegar a la habitación deseada,

Me inclinaré con mis rodillas en el suelo

a mi Apolo en la ciencia y en la apariencia;

y ganado por él en una guerra amorosa,

los seguire de miedo con alma cash

por el camino del valor para que no se equivoque.

Este es mi amante, que pasa a todos los demás

en soportar las tribulaciones, y en la fidelidad

cada otro más fiel detrás de él caduca.

Bueno, te refrescaré del pasado.

problemas, señor, en cuanto a mi poder es,

viniendo a complacerte, a mi bondad,

truncándome el mártir, el deseo a ti.

Fragmentos del libro “Los muertos hablan” de Carlos Bracho e Ignacio Trejo

…. ¿Por qué me recuerda usted una obra de Tintoretto?, – le pregunto, mientras no dejo de admirar su largo collar en banda y el cuello ornamentado con una gargantilla de perlas sobre el opulento escote donde se asoma por un seno, con estudiado descuido, el pezón como pruna erguida en la piel.

…Coincido en la injusta distribución de la alegría en las calles habitadas por huérfanos de prostitutas con dientes podridos y navegantes extenuados.

… En mi familia somos “cittadini originari” desde varios siglos atrás, aunque tenemos escudo de armas, estamos socialmente debajo de los nobles…mi madre me enseño el oficio “di cortigiana onesta”.

…gran diferencia con la “cortigiana di lume”, pobres mujeres de vientres caídos, confinadas a la zona de Rialto y sus luces rojas, o las jóvenes con licencia para estar en los pretiles del “Ponte delle tette”, en el río Terà delle Carampane.

…Una mujer inculta se ofrecería por unas monedas como una libertina de vida alegre, y si fuese comerciante sería igualmente explotada en los mercados. Pero con las enseñanzas de mi madre y mi preparación previa podría convertirme en una “cortigiana onesta”. A mayores lecturas y refinamientos, mejores ingresos y elección de mis distinguidos visitantes…Pero, sobre todo, más libertad y autonomía…Mi madre y yo misma aparecemos en “Il Catalogo du tutte le principali et piú honorate cortigiane di Venetia” con una paga de dos escudos de oro, poco menos que dos ducados…una tarifa baja que pronto se elevó muy por arriba del sueldo de un Capitán de Navío.

Podria compararse con un mal año del Viejo Tintoretto, cuando recibió apenas cien ducados por tres pinturas en la Scuola Grande di San Rocco.

En “Veincinque Capitoli in Terza Rima” está más cerca de Dante que de Petrarca. Los primeros catorce Capitoli (7)presentan a siete poetas masculinos a los que Verónica da respuesta uno a uno.

La forma desafio/respuesta (proposta/risposta) fue muy popular entre los miembros del grupo de Ca´Venier.  Dedica la obra a Guglielmo Gonzaga duque de Mantua y Monferrato, un entusiasta de la música sacra, especialmente de Giovanni da Palestrina (1525-1594 –Ñ-).

Explica Verónica, “…escribo en forma de “capitoli”, una forma de verso usada por poetas del siglo XIII, para el debate literario. Está escrito en verso de once sílabas con tres estrofas de rimas entrelazadas…”

Nosotras, las mujeres

Verónica pensó en las mujeres, en plural, y en las mujeres jóvenes pobres y desafortunadas que no podían pagar una dote suficiente para tener un matrimonio “decente”.

Donaría dinero a la Casa delle Zitelle, una institución caritativa para albergar a niñas pobres y solteras, evitado su pérdida de castidad y en consecuencia la pérdida de la posibilidad de matrimonio.

En síntesis, podríamos decir: “Si no eres casta, no te casarás”.

Les dice a las madres pobres que no conviertan a sus hijas en cortesanas, en putas, les escribe:

«…que no destruyan de un solo golpe…almas y reputación junto con la de sus hijas. Ellos hablan de suerte, pero yo les sigo diciendo, no hay nada peor que entregarse a la fortuna que puede traer más dolor que beneficio…Oh, la miserable vida de una cortesana, los peligros, las injusticias, las falsas acusaciones…” (8)

Cuando Verónica dijo, «…las mujeres también tenemos armas y entrenamiento…», no se refería solo a destreza física; ella aludía a la educación de mujeres que no existía de manera sistemática en su época. 

No sabemos si tuvo alguna educación formal (existían algunas escuelas especiales para niñas). Probablemente su conocimiento sea un mosaico de las lecciones de sus hermanos, del conocimiento de su madre (como cortesana honrada debe tener algún conocimiento de literatura, griego y latín) y, finalmente, de los recursos en el “Círculo literario Domenico Venier”,

La Italia del “Cinquecento” facilitó un terreno fértil para varias mujeres de todos los ámbitos de la vida que se hicieron conocidas y publicadas como escritoras y poetas.

Siguieron las ideas del humanista del siglo XVI Pietro Bembo –O, literato italiano que abrazó el italiano sobre el latín y escribió literatura en toscano, veneciano y otros dialectos, gracias a él, muchas mujeres pudieron leer estos textos.

Desarrollado el sistema de impresión, las copias de los mismos textos eran cada vez más accesibles.

Simultáneamente,  un grupo cada vez más amplio de humanistas del Renacimiento reconoció a las mujeres como individuos con «las mismas capacidades espirituales y mentales que los hombres y que también pueden sobresalir en sabiduría. Los hombres y las mujeres son de la misma esencia”. 

Ludovico Ariosto –P-:

Mujeres sabias, fuertes, verdaderas y castas.

no solo en Grecia y Roma

Pero donde sea que brille el sol, desde el Lejano Oriente

para las Hespérides, han tenido su hogar,

cuyas virtudes y cuyos méritos no se cuestionan.

En cuanto a ellos, los historiadores son tontos:

Autores contemporáneos, llenos de rencor,

La verdad sobre esas mujeres no escribiría.

pero, mujeres, no cesen en esta cuenta

perseverar en las obras que haces bien.

que no desanime la ambición desalentadora,

ni temer que el reconocimiento nunca lo hará

Soy tuyo. Bueno, ninguna inmunidad puede alardear

Del cambio, el mal no es inmutable,

y si en la historia tu página estaba borrosa,

en los tiempos modernos tus méritos serán escuchados”.

El ocaso de una cortesana

La visita de Montaigne marcó un punto de inflexión en la vida de Verónica Franco. Pocos meses después, Rodolfo Vannitelli, preceptor de uno de sus cuatro hijos y, posiblemente, amante despechado, la denunció al Tribunal de la Inquisición Veneciana del Santo Oficio acusándola de falta de celo religioso y prácticas de brujería y hechicería, concretamente de someter y seducir a sus amantes con encantamientos, y comer pollo, huevos y queso en vigilia, y además de tener en su residencia una casa de apuestas.

Rodolfo responde así a la denuncia que Verónica hace contra él por robarle objetos de su dote de su casa con la complicidad de su criada Bortola en Mayo de 1580. 

Vannitelli:

«Si esta bruja, esta prostituta pública, enmascarada y engañosa no es castigada, muchas otras comenzarán a hacer lo mismo contra la santa iglesia católica».

Verónica:

Tuve que defenderme de acusaciones vengativas, de comportamiento deshonesto, encantamientos mágicos en mi casa, y que fueron realizados por algunos de mis sirvientes y sus amigos en contra de mi voluntad.

Encarcelada en la prisión de la República, la vista tuvo lugar el día 8 de octubre de 1581 y, aunque las excelentes relaciones de Veronica con los jerarcas de la curia veneciana y de la Señoría le permitieron salir absuelta, este proceso marcó su declive definitivo y la pérdida de la práctica totalidad de sus bienes. Su espléndida vida como una cortesana suntuosa y honrada había terminado, su principal benefactor Domenico Venier murió un año más tarde.

Existen pocos datos sobre los últimos años de la vida de Verónica. Retirada en su mansión, medió ante las autoridades venecianas para crear un asilo donde se acogiese a las cortesanas enfermas o ancianas, y donde se enseñase un oficio a las mujeres que decidieran retirarse de la profesión. Es muy probable que trabajara en nuevas obras literarias que –lamentablemente– no se han conservado.

El rastro de Verónica Franco se pierde definitivamente en 1582 y su nombre sólo vuelve a aparecer en el registro del Magistrato alla Sanità, donde un escueto parte fechado el 22 de julio de 1591 informa de que «la signora Verónica Franco ha fallecido el 20 de Julio, de fiebres a la edad de cuarenta y cinco años».

Con ella desaparecía la edad de oro de las cortesanas venecianas, mujeres fuertes, libres, instruidas y sensuales.

Referencias

  • “The Honest Courtesan”. La honesta cortesana: Verónica Franco, ciudadana y escritora en la Venecia del siglo XVI. The University of Chicago Press.1992. autora Margaret F. Rosenthal.
  • En la película “Dangerous Beauty” de 1998, basada en el libro de Rosenthal y dirigida por Marshall Herskovitz, donde Catherine McCormack interpreta a Verónica Franco, se concentra en el período en que participó en el salón literario de Domenico Venier  entre los años 1570 y 1582, cuando se publicaron todos sus proyectos literarios, así como el juicio que se le hace por practicar brujería.
  • En el film aparece solo la denuncia de comportamiento deshonesto y la ingeniosa defensa de Verónica.
  • Veronica Franco. Diccionario Biográfico de los italianos. Volumen 50 (1998). Autora Floriana Calitti.
  • “Veronica Franco, Poems and Selected Letters”, editado y traducido por Ann Rosalind Jones y Margaret F. Rosenthal. The University of Chicago Press, 1998.
  • Revista Renacimiento trimestral. Artículo “Terze Rime” de Verónica Franco: la defensa de la cortesana veneciana de Margaret F. Rosenthal Vol. 42, N ° 2 (verano de 1989), págs. 227-257
  • Editorial Herodotusc. “Veronica Franco and the ‘Cortigiane Oneste”: Attaining Power through Prostitution in Sixteenth-Century Venice» 2015. Autora Arielle Sison.
  • Editorial National Geographic. “Veronica Franco, la reina de las cortesanas”. Autora Maria Pilar Queralt
  • “La Puttana de Venecia”. Emece Editores. Autora Ana María Cabrera.

Notas

1

«Carta 22» en Jones & Rosenthal, p. 39

“Pero no hay un destino brillante para una cortesana. Incluso si el destino fuera completamente favorable y amable con una mujer joven, esta es una vida que siempre resulta ser una miseria. Es algo muy miserable, contrario a la razón humana, someter el cuerpo y el trabajo a una esclavitud aterradora incluso en la que pensar. Hacerse presa de tantos hombres, a riesgo de ser despojado, robado, incluso asesinado, para que un hombre, un día, pueda arrebatarle todo lo que ha adquirido de muchos durante tanto tiempo, junto con muchos otros peligros de lesiones y terribles enfermedades contagiosas; comer con la boca de otro, dormir con los ojos de otro, moverse de acuerdo con la voluntad de otro, obviamente corriendo hacia el naufragio de tu mente y tu cuerpo, ¿Qué mayor miseria? ¿Qué riqueza, qué lujos, qué delicias pueden superar todo esto? Créame”.

2

A él se atribuyen los dos únicos retratos que existen de la cortesana, si bien pudo no haber sido ella quien posó como modelo. En  Dama que descubre su seno (1570) y Retrato de dama (1574), se ve a una mujer de formas rotundas, tez blanca, cabellera cobriza, ojos claros y facciones finas, adornada con perlas, seña de identidad de Verónica.

Otra obra para la que pudo haber posado fue Susana y los viejos (1556).

3

Veronica Franco, Cartas familiares a varias personas (1580), editado y traducido por Ann Rosalind Jones y Margaret F. RosenthalVerónica Franco: Poems and Selected Letters, The University of Chicago Press, 1998, «Carta 21» en Rosenthal & Jones, p. 37

4

“Sono da famiglia Franca. No somos patricios; nuestros nombres no aparecen en el «Libro d’Oro de Venezia». “Ma siamo cittadini originari”, ciudadanos venecianos de nacimiento. Tenemos nuestro propio escudo de armas familiar, que todos pueden ver «a la entrada de la Calle dei Franchi en la» parocchia «de San Agnese en Venecia». Mi familia, junto con las otras familias «subpatricias», está escrita en el «Libro d’Argente da Venezia». Según el erudito e historiador italiano Guiseppe Tassini, (1827-1899) este escudo de armas todavía existe en el lugar mencionado. Cita de Margaret F. Rosenthal, The Honest Courtesan: Verónica Franco, Ciudadana y Escritora en la Venecia del siglo XVI, The University of Chicago Press, 1992, p. 66

5

Testimonio de Veronica en el juicio de la Inquisición en 1580 según lo relatado por Rosenthal en “The Honest Courtesan”, p. 83.

6

“Veronica Franco, Poems and Selected Letters”, editado y traducido por Ann Rosalind Jones y Margaret F. Rosenthal. The University of Chicago Press, 1998. Introducción: “La cortesana honrada”. Pag 3.

7

El Capitolo es una composición poética del Renacimiento. Eran métricas formas por una serie de tercetos concatenados, cerrados con un verso que rimaba con el segundo del último terceto.

Escribo principalmente en forma de «Capitolo», «una forma de verso usada por poetas provenzales del siglo XIII para el debate literario». 

«Capitolo» está escrito en verso de once sílabas y sigue el patrón de tres estrofas de rimas entrelazadas (aba , bcb, cdc, …). La forma de «proposta / risposta» (desafío / respuesta) de usar «Capitolo» fue extremadamente popular entre los miembros de nuestro grupo, el Ca ‘Venier”.

8

Irma B. Jaffe, Shinning Eyes, Cruel Fortune: “The Lives and Loves of Italian Renaissance Women Poet”

Fordham University Press, Nueva York, 2002. «Carta 22», pág. 340

Biografías

A

Verónica Franco,  República de Venecia, 25 de marzo de 1546 – Venecia, 21 de julio de 1591, fue una poeta y cortesana italiana en la Venecia del siglo XVI.

B

Tintoretto, cuyo nombre era Jacopo Comin (Venecia, 29 de septiembre de 1518 – 31 de mayo de 1594), fue uno de los grandes pintores de la escuela veneciana y representante del estilo manierista.

C

Pietro Aretino (Arezzo, 19 de abril de 1492 – Venecia, 21 de octubre de 1556) fue un poeta, escritor y dramaturgo italiano.

D

Tullia d’Aragona (circa 1510–1556) fue una poetisa italiana, autora y filósofa. Nacida en Roma, vivió en Venecia, Ferrara, Siena, y Florencia. Como su madre no estuvo casada con su presunto padre (el Cardenal Luigi d’Aragona), la vida de Tullia estuvo marcada por el estigma del nacimiento ilegítimo de una madre cortesana, por un lado, y la fama literaria, por el otro.

E

Michel Eyquem de Montaigne (Castillo de Montaigne, Saint-Michel-de-Montaigne, cerca de Burdeos, 28 de febrero de 1533 – ibíd., 13 de septiembre de 1592) fue un filósofo, escritor, humanista y moralista francés del Renacimiento, autor de los Ensayos. Ha sido calificado como el más clásico de los modernos y el más moderno de los clásicos.

F

Jacopo d’Antonio Sansovino (Florencia, 2 de julio de 1486 – Venecia, 27 de noviembre de 1570) fue un arquitecto y escultor renacentista italiano, conocido sobre todo por sus obras alrededor de la Plaza de San Marcos en Venecia. Andrea Palladio, en el Prefacio de sus Quattro Libri, opinaba que la Biblioteca Marciana de Sansovino era el mejor edificio erigido desde la Antigüedad. La Vita de Sansovino es la única de las escritas por Giorgio Vasari que imprimió separadamente.

G

Publio Ovidio Nasón (Sulmona, 20 de marzo de 43 a. C.-Tomis, 17 d. C.) poeta romano. Sus obras más conocidas son Arte de amar y Las metamorfosis, ambas en verso; la segunda recoge relatos mitológicos procedentes del mundo griego adaptados a la cultura latina de su época; también gozaron de cierta fama las Heroidas, cartas de grandes enamoradas, y sus Tristia, poemas elegíacos en que lamenta su destierro.

H

Cayo o Gayo Valerio Catulo (Verona, actual Italia, h. 87 (u 84) a.n.e. – Roma, h. 57 a.n.e., fue un poeta latino.

I

Sexto Propercio fue un poeta lírico latino, nacido en la Umbría, contemporáneo de Tibulo. ​Su fecha de nacimiento se sitúa entre los años 54 y 43 a.n.e.​

J

Albio Tibulo (54 a.n.e. – 19 a.n.e.) fue un poeta lírico latino.

K

Enrique III de Francia (Fontainebleau, 19 de septiembre de 1551 – Saint Cloud, 2 de agosto de 1589) fue rey de Francia entre 1574 y 1589. Anteriormente rey de Polonia como Enrique de Valois (Henryk Walezy en polaco) de 1573 a 1574.

L

Andrea Palladio (Andrea di Pietro della Góndola (Padua, 1508 – Maser, 1580) fue un importante arquitecto italiano de la República de Venecia. Trabajó fundamentalmente en la ciudad de Vicenza, en sus alrededores, y en Venecia. Se le considera el arquitecto que tal vez “mejor supo actualizar la herencia de las formas clásicas con la realidad del Cinquecento”. ​ Sus villas campestres y otras obras han influido de manera importante en la arquitectura del Neoclasicismo.

M

Andrea Gabrieli (ca. 1533 – 30 de agosto de 1585) fue un compositor y organista italiano de finales del Renacimiento. Tío del famoso compositor Giovanni Gabrieli, fue el primer miembro de renombre internacional de la Escuela Veneciana de compositores. Tuvo gran influencia en la difusión del estilo veneciano tanto en Italia como en Alemania.

N

Paolo Caliari o Cagliari (Verona, 1528 – Venecia, 1588), conocido como Paolo Veronese (en España, como El Veronés), fue un pintor italiano, figura central del Manierismo veneciano.

Ñ

Giovanni Pierluigi da Palestrina (Palestrina, 3 de febrero de 1525 – 1594 2 de febrero Roma) fue un compositor italiano renacentista de música sacra y el representante más conocido de la Escuela romana de composición musical del siglo xvi.​ Tuvo una influencia duradera en el desarrollo de la música eclesiástica y secular en Europa, especialmente en el desarrollo del contrapunto, y su obra se considera la culminación de la polifonía renacentista.

O

Pietro Bembo (Venecia, 20 de mayo de 1470 – 1547 18 de enero Roma) fue un cardenal, humanista, filólogo, escritor, poeta, traductor y erudito italiano.

P

Ludovico Ariosto (Reggio Emilia, 8 de septiembre de 1474 – 1533 6 de Julio Ferrara) fue un poeta italiano, de gran renombre, autor del poema épico Orlando furioso (1516). Escribió para el teatro obras como: Arquilla, Los supuestos, El nigromante, La alcahueta y Los estudiantes, entre otras.

Publicado por

hugoklico

Arquitecto. Argentino/Español. editor. distribuidor de libros ilustrados

2 comentarios en «Verónica Franco, “puttana de lujo”. Musa de pintores y artistas»

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